Aprovechando la inminente inauguración de la exposición sobre la expedición de Shackleton en mi ciudad, y navegando por la Wikipedia me releo la apasionante historia del “Endurance” y de sus tripulantes, quienes sobrevivieron a una naturaleza hostil durante casi 2 años allá por los inicios del Siglo XX. No he podido evitar la tentación de incorporar un extracto de esa historia en mi bitácora.
Su historia está llena de gestos heróicos, de difíciles decisiones en condiciones extremas y contada por un fondo gráfico impresionante obra de Frank Hurley.

El Endurance (Resistente) era un rompehielos de madera botado en 1912. Estaba hecho con maderas especiales, con robles elegidos uno a uno para ser más resistente. Tenía 44 metros de eslora y 8 de manga, contaba con un motor de carbón de 350 caballos y tres mástiles.
Los expedicionarios partieron de los East India Docks el 1 de agosto de 1914 habiendo planeado iniciar la travesía antártica desde un punto cercano a la Bahía Vahsel, en la zona sur del Mar de Weddell, alcanzar el Polo Sur y continuar la marcha hasta la Isla Ross en el extremo opuesto del continente.
El objetivo inicial de la misión tuvo que ser abandonado cuando el Endurance quedó atrapado en el hielo cerca de su destino en la Bahía de Vahsel. Más tarde quedaría destrozado, aplastado por los bloques de hielo que lo aprisionaban, lo que obligó a la tripulación del barco y los miembros de la expedición a realizar un viaje épico en trineo atravesando el helado Mar de Weddell y posteriormente en bote hasta la Isla Elefante, en el archipiélago de las Islas Shetland del Sur (Islas Piloto Pardo, según la denominación oficial chilena). Una vez allí, reconstruyeron uno de sus pequeños botes (el James Caird) y Shackleton junto con Worlsey, y otros 3 hombres navegaron a través del tormentoso Atlántico Sur hasta la isla Georgia del Sur en busca de ayuda. Este viaje embarcados en un bote, de tan solo 6,7 m d eslora (el James Caird) a través del Paso Drake hasta Georgia del Sur a finales del otoño Antártico (Abril-Mayo) era arriesgadísimo y posiblemente no tiene rival en la historia de la navegación, además fue una asombrosa muestra de la habilidad de Worsley para la navegación, ya que para orientarse sólo tenía un pequeño sextante que tenía que manejar en un diminuto bote agitado por las tormentas y olas gigantescas.
Tocaron tierra en la costa sur de la isla Georgia del Sur y atravesaron la cordillera que recorría la isla como si fuera su espina dorsal, en 36 horas en un igualmente destacable viaje (el interior de la isla aún no había sido cartografiado), hasta alcanzar la base ballenera de Grytviken, donde consiguieron ayuda. Los 22 hombres que habían permanecido en la Isla Elefante fueron rescatados por el buque chileno Yelcho, comandado por Luis Pardo Villalón, el 30 de agosto de 1916, 22 meses después de haber llegado a la isla Georgia del Sur y tras otros 3 intentos fallidos a causa de las pésimas condiciones meteorológicas. Toda la tripulación del Endurance sobrevivió.
Muchos de los detalles de la expedición fueron filmados y fotografiados por Frank Hurley, el fotógrafo del grupo.






Posted by tirandofotos on 27 Marzo 2008 at 2:29 pm
al ver esta foto no he podido evitar rebuscar en un blog quue frecuento este post:
http://www.fotomaf.com/blog/19/03/2008/frank-hurley-atrapados-en-el-hielo/
la imagen me ha recordado claramente a esa otra, siendo claro, del mismo tipo que aceptaba misiones sabiendo: “Se buscan hombres para viaje peligroso. Sueldo bajo. Frío extremo. Largos meses de completa oscuridad. Peligro constante. No se asegura retorno con vida. Honor y reconocimiento en caso de éxito.”
jejeje
gracias por pasarte por mi blog, voy a seguir viendo el tuyo